sábado, 22 de abril de 2017

Belén Sáenz



Mordaza,


Burló cacheos e interrogatorios hasta que fue arrestado por culpa de los bajos: Un dobladillo mal hilvanado, por el que dejaba un rastro de versos, narraciones y microrrelatos. Su nombre no ha pasado a la historia, pero durante algunos meses se pudo leer libremente al sol en las azoteas.

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