sábado, 25 de agosto de 2012

Juan M. Sánchez, traductor desorejado (II)

JUAN M. SÁNCHEZ
Le naufrage de Don Juan, E. Delacroix
Se está oliendo que en septiembre recibirá otra noticia sobre su carrera literaria, así que, aunque persevera publicándosela en su blog, nos distrae con traducciones. Ahora se atreve con el mismísimo Baudelaire y su Don Juan Aux Enfers (Les Fleus du Mal XV, 1857). Ya juzgará la posteridad.



Cuando bajó Don Juan a las profundas fuentes
Y cuando húbole dado a Caronte su diezmo,
Un mendigo sombrío, adusto como Antístenes,
Con viril energía agarró cada remo.

Con los senos caídos y entreabiertos sus trajes,
Se retorcían las hembras bajo aquel firmamento,
Y, como un gran rebaño en el supremo instante,
tras él lanzaban todas un mugido tremendo.

Riendo, Sganarelle le pedía sus dietas,
Y entretanto Don Luis, temblando de repente,
Señalaba los muertos que hallaba en la ribera
Y a aquel mancillador de su ya blanca frente.

Temblando bajo el luto, la enjuta y casta Elvira,
Junto al pérfido esposo que fue también su amante,
Parecía pedirle una última sonrisa
Con el brillo y fulgor de su primer instante.

Erguido en su armadura, un gran hombre de piedra
Cortaba la corriente al mando del timón,
Pero el héroe tranquilo, apoyado en su espada,
Contemplaba la estela sin dignarse a ver nada.

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