miércoles, 12 de diciembre de 2012

Rocío Martín, ahora es poetisa también

No contenta con haber triunfado en el mundo de los grabados, ahora esta polifacética artista nos sorprende con un poema, que publicó en una postal viajera. Tal vez inspirándose en el ritmo rocanrolero de Whatever you want de Statu(s) Quo.





¡Qué ríco París!
¡Qué rico el amor!
¡Qué rico el pâté!
¡Qué rico el roquefort!

miércoles, 17 de octubre de 2012

José Ángel Romera, apasionado e incomprendido

JOSÉ ÁNGEL ROMERA
Experto en arte, spaghetti western y hard rock, cosas no necesariamente incompatibles, este esforzado ciudadano madrileño tiene obra escrita de la que no se avergüenza: Como un huracán y Tú ya no eres nada. Tal vez sus obras se avergüencen de él, y de ahí su tenaz fracaso. Por cierto, los serenísimos Grimaldi le reclaman derechos por el título de la primera. No harto de sufrir, se dedica también a la música en familia junto a su hermano en Leone (no da puntadas sin hilo). Vio un vacío en las publicaciones musicales y creó la cronética, un subgénero con el que promete pasarse una temporada entre nosotros. Suele decir cosas sesudas: "...este tren llega más rápido porque va por la vía del AVE" (2010), "...mi palabra favorita es zampabollos" (2011), "...mis palabras favoritas son mermado y tontolachorra, todo junto y muy típico de Soria" (2012). Es un creador que se busca a sí mismo...

El sueño ha vuelto a aparecer. Esperaba su vuelta ansiosamente, como nunca pude imaginar. El sueño ha renacido y yo necesito su compañía para no sentirme solo. Es una de las pocas cosas que realmente puedo considerar como algo mío, que me pertenece por derecho propio. Yo soy el culpable de que se haya instalado de por vida en mi cabeza, en mis noches, en mi tormenta. Tengo que reconocer que al principio me asustaba su continua presencia, su angustiosa manera de aparecer sin mi consentimiento, un día sí y otro no. Pero a las pocas semanas dejé que las cosas siguieran su curso natural y no puse ningún reparo a su llegada silenciosa.
Como un huracán

sábado, 13 de octubre de 2012

Claudio J. Mazza, el que lo profetizó en su tierra

CLAUDIO J. MAZZA
Lo que a él le parecía una fatalidad ligada al éxito, a los autores malditos nos parece un éxito de la propia fatalidad, de modo que ahí va lo que se está perdiendo la fama en beneficio de nuestro pequeño universo de fracasos y tropiezos. De su inagotable Suburbana, ahí presentamos este fragmento.



No todos servimos para ser héroes. No cualquiera vale. Hay que tener madera. Pero no solo los grandes actos son heroicos, las grandes batallas, las grandes gestas épicas. Hay muchos actos heroicos más sencillos, más cotidianos, más humildes. Los suburbios de la Historia están llenos de pequeñas heroicidades que los libros no registran.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Paloma de Moya, poetisa de buena sombra.

PALOMA DE MOYA.


Esta poetisa sabe saborear como nadie las mieles del dulce fracaso que supone presentar su obra a certámenes de todo tipo para no recibir jamás una respuesta. Y lo prefiere: ¿Qué mejor inspiración para un poeta que la eterna tristeza, el melancólico gesto de andar arrastrando los pies por las aceras, los brazos caídos, los parpados cansados, todos esos efectos que producen sus poemas? De momento, ha escrito dos poemarios, alabados por la crítica de sus compañeros-poetas (también fracasados) del taller de poesía al que acude todos los lunes en la biblioteca. El día que una pequeña editorial toque sus folios y se sienta atrapada por ellos, entonces, ese día, quizás deje de escribir. O quizá no y nos invite a todos nosotros a una buena mariscada.
He aquí un breve poema para deleite de todos.

 
EL BOSQUE
Todo lo que acaba perdiéndose en el horizonte
ha comenzado antes en el bosque:
es decir, el petirrojo o el invierno,
las gotas de lluvia o el rayo destrozando el tronco,
los frutos de los ojos del lobo.
 

sábado, 25 de agosto de 2012

Juan M. Sánchez, traductor desorejado (II)

JUAN M. SÁNCHEZ
Le naufrage de Don Juan, E. Delacroix
Se está oliendo que en septiembre recibirá otra noticia sobre su carrera literaria, así que, aunque persevera publicándosela en su blog, nos distrae con traducciones. Ahora se atreve con el mismísimo Baudelaire y su Don Juan Aux Enfers (Les Fleus du Mal XV, 1857). Ya juzgará la posteridad.



Cuando bajó Don Juan a las profundas fuentes
Y cuando húbole dado a Caronte su diezmo,
Un mendigo sombrío, adusto como Antístenes,
Con viril energía agarró cada remo.

Con los senos caídos y entreabiertos sus trajes,
Se retorcían las hembras bajo aquel firmamento,
Y, como un gran rebaño en el supremo instante,
tras él lanzaban todas un mugido tremendo.

Riendo, Sganarelle le pedía sus dietas,
Y entretanto Don Luis, temblando de repente,
Señalaba los muertos que hallaba en la ribera
Y a aquel mancillador de su ya blanca frente.

Temblando bajo el luto, la enjuta y casta Elvira,
Junto al pérfido esposo que fue también su amante,
Parecía pedirle una última sonrisa
Con el brillo y fulgor de su primer instante.

Erguido en su armadura, un gran hombre de piedra
Cortaba la corriente al mando del timón,
Pero el héroe tranquilo, apoyado en su espada,
Contemplaba la estela sin dignarse a ver nada.

Paz Roca, poetisa encomiable (II)

PAZ ROCA
La agenda de nuestra poetisa nos ha impedido una reunión medio apalabrada, pero en septiembre acudirá a la tradicional apertura del curso escolar y sabremos más de ella. por lo pronto, ahí va otra de sus perlas.

Poetisa de Pompeya




Que por buscarte
Sé dónde estoy

Rocío Martín. Grabadora tenaz (II)

ROCÍO MARTÍN
Son insistentes lo rumores de un inminente reconocimiento público a su obra. Tal vez en estos momentos la hayan galardonado con algo en forma de trofeo, dinero, retrospectiva en el MOMA o algo así. Si tal fuera cierto, vaya desde aquí nuestro aplauso. Nosotros creímos en ella antes de que fuera célebre. He aquí una entrega para honor y gloria de la artista.

Grabado sin título 3. Colección de la autora.

viernes, 24 de agosto de 2012

Claudio J. Mazza, prosista de verbo ágil (I)

CLAUDIO J. MAZZA (1963)
Este arquitecto bonaerense cualquier día nos gana un premio y, con lo que ha tardado en llegar a nosotros, lo echamos a la primera. Se codea con el mundillo y alimenta las letras con espíritu crítico. Es amante de Philip Roth, pero no se lo echamos en cara porque en el fondo todos tenemos filias y parafilias. Compartía con muchos de los autores malditos la eterna duda sobre el gurruño y el dobladillo, pero zanjó el debate hace tiempo en favor de este último.
Su obra mayor, Suburbana (2011), escrita a golpe de desvelos y madrugones, fue dada a conocer a un selecto grupo de amantes de la semiótica, y fue comentada y desentrañada hasta la última gota -en sentido literal- al punto que al autor se le secó el cerebro. Se repuso al poco y ahora, tras su catarsis humana y personal, ha aceptado que era una obra consistente. La primera persona que narra esta historia oscila de un lado al otro del océano tratando de cerrar episodios e intentando comprender un enorme "¿qué?", lejano y difuso. Todo empieza hace mucho, veamos:

Cuando mi bisabuelo Dante entró en la vieja casa del barrio de Balvanera con un niño de pocas semanas en brazos y se plantó frente a su mujer diciendo: "Este hijo es mío y a partir de hoy también es tuyo; vas a criarlo junto a los que ya tenemos y lo querrás como si lo hubieras parido", mi bisabuela Otilia se quedó mirándolo sin hablar, sin pestañear. Luego tomó al niño en sus brazos, lo besó en la frente y lo acostó en la cuna junto al niño que acababa de parir unos días antes.

martes, 19 de junio de 2012

Juan M. Sánchez, atrevido traductor (I)

JUAN MANUEL SÁNCHEZ (1969)
Filólogo, profesor de francés y de traducción, doctor en literatura con la tesis "El universo femenino en la obra de Guy de Maupassant" (2007). La obra de ficción de este madrileño de Moratalaz es rechazada sistemáticamente: Porque nos hace falta, novela de 2009 cuyo protagonista, un psicópata, recibe un valioso premio que no merece ya que es la obra de Eduard Punset, su amigo de la infancia; Cortoletrajes, compendio de cuentos de 2010 que sirven para enriquecer las charlas de un coctelero con un cliente ciclotímico; Las normas de cortesía, breve relato de 2011 en el que se cuenta cómo un periodista llamado M.A. Aguilar se fuga de la cárcel gracias a la amabilidad. Como último intento, desde 2012, se las ve con con la aún inacabada historia de dos grandes personajes, Maupassant y Tesla, que coinciden cuando ambos se sienten capaces de cambiar el mundo. Se llamará Luces que parpadean, probablemente. También traduce canciones universales con las que, irremediablemente, fracasa.


El gorila, traducción simiesca del gran clásico Le gorille, de Georges Brassens.

A través de gruesos barrotes
Todas las hembras del lugar
Observaban a aquel gorila
Sin miedo alguno al qué dirán;
Las mujeres, con desvergüenza,
En cierta parte se fijaban,
Y mi madre me ha prohibido
Citarla aquí —qué imaginaban—.
¡Ojo al gorila!

De pronto la celda cerrada
Donde vivía el fiero animal
Se abre, —no sé, yo supongo
Que debieron de cerrarla mal—;
El mono saliendo de ella
Dijo: “hoy sí la pierdo, ya está”.
Supongo que ya lo saben,
Hablaba de su virginidad.
¡Ojo al gorila!

El domador de aquella fiera
Gritaba con desesperación:
“Este mono no conoció hembra,
esto va a ser la perdición”.
Cuando las hembras se enteraron
De que el gorila era doncel
A sus casas regresaron
Para alejarse de él.
¡Ojo al gorila!

Ellas mismas que algo antes
Lo miraban con delectación
Huyeron de ahí demostrando
Que no tenían mala intención;
Es más, bien vano era su miedo,
Ya que el gorila es un patán,
Aunque mejor que ciertos hombres,
Muchas mujeres os lo dirán.
¡Ojo al gorila!

Todo el mundo ya se ha alejado
del mono en celo tras la reja
Salvo una decrépita vieja
Y un bisoño juez togado.
El primate corre sin freno
Viendo el campo despejado,
En dirección de los faldones
De la vieja y del magistrado
¡Ojo al gorila!

“Ah —suspiró la centenaria—,
Que aún me puedan desear
Sería una cosa extraordinaria,
Sorprendente y mucho más”.
Y así el juez exclamó impasible:
“Tomarme por ese, creo yo,
Es totalmente insostenible”,
Pronto comprobó que no.
¡Ojo al gorila!

Pónganse usted por un momento
En lugar del confuso simio:
¿Violar a un juez o a un ancestro?
No es un plebiscito nimio.
Si yo fuera el mono, lo admito,
Y lo digo con ponderación,
Esa vieja sería, seguro,
El objeto de mi elección.
¡Ojo al gorila!

Pero, por desgracia, el gorila,
Aunque dotado y de gran prestancia,
Es cierto que muy poco brilla
Por su buen gusto y su elegancia,
Ya que, en vez de optar por la vieja,
Como habría hecho cualquiera,
Agarró al juez por la oreja
Y se lo llevó a una ribera.
¡Ojo al gorila!

El resto sería gracioso,
Pero, por desgracia, no puedo
Contarlo, pues es penoso,
Aunque te ríes un huevo;
Ya que en el momento supremo,
“Mamá”, gritaba su señoría,
Como aquel reo cuyo cuello,
El juez mandó cortar un día.
¡Ojo al gorila!

jueves, 7 de junio de 2012

Rocío Martín. Grabados sublimes (I)

Rocío Martín. Grabado sin título.
ROCÍO MARTÍN (1968)
Arquitecta madrileña, artista, sabe bordar y borda el pâté. También baila y canta a dúo, lo que la convierte en poseedora de grandes dilemas internos que resuelve a las bravas. Es de Roth y no de Murakami; de Chillida y no de Oteiza; de dobladillo y no de gurruño; de Rioja y no de Ribera; de Borromini y no de Bernini. Aunque su vida profesional es rica en éxitos y sus obras han sido premiadas, expuestas y alabadas, aún conserva un lado maldito que, desde hoy mismo, se puede admirar.
Rocío Martín. Grabado sin título.

miércoles, 6 de junio de 2012

Paz Roca, poetisa incansable (I)

PAZ ROCA (1972)
Filóloga nacida en Torredelcampo, profesora de literatura, declara estar dispuesta a apurar sus días hasta el plazo más largo posible. Su abnegación y reverencia por la poesía solo son superadas por la indiferencia con la que contempla su obra sin editar. Aunque tiene "algo publicado" (lo que la expulsaría automáticamente de este blog), ella sostiene que lo suyo es el fracaso. El fracaso no es sino una faceta más del éxito: la contraria, eso sí. Desde hace un cuarto de siglo, año más o año menos, sueña con vivir de lo que escribe y, aunque cada vez ve más difícil esa eventualidad, no se desanima ya que "la poesía es así", igual que el fútbol es así.

La poetisa (Joan Miró, 1940)





El cuerpo es un campo de batalla.
Somos lo más profundo que hay: la piel.